¿QUÉ PUEDO HACER PARA MEJORAR MI DIGESTIÓN?
Esta es una de las preguntas más comunes que suelen hacerme los pacientes cuando vienen a consulta. Y con razón justificada. No es una pregunta casual o fortuita. Me la formulan precisamente porque la mayoría de ellos experimentan diversas dolencias digestivas como consecuencia de sus malos hábitos alimenticios y por un estilo de vida sedentario. Por lo tanto, la pregunta es legítima y reclama a la vez una respuesta u orientación. Por lo tanto, y en vista de lo anterior, mis recomendaciones para prevenir dichos trastornos o hasta prevenirlos, son las siguientes:
Bebe suficiente agua
Beber mucha agua durante el día ayudará a promover movimientos intestinales regulares y cómodos. Si bien la recomendación frecuentemente citada de "ocho vasos al día" no es necesariamente para todos, no deja de ser importante hidratar nuestro organismo regularmente. Asegúrate de que tu consumo de agua sea lo suficientemente alto como para permitir una micción regular durante todo el día. También asegúrate de aumentar la ingesta de agua en los días que sudas mucho o para contrarrestar el efecto de los diuréticos como el alcohol, la cafeína o los medicamentos para la presión arterial.
Considera tu ingesta de fibra
Obtener cantidades óptimas de fibra en tu dieta ayudará a una población saludable de microbios intestinales, lo que a su vez respaldará una digestión cómoda y eficiente, así como una buena salud en general. Un plan de alimentación donde abunden las verduras, frutas y nueces es la mejor manera de lograr esto. Los panes densos y germinados junto con los frijoles y las legumbres también aportan fibra. Si decides consumir alimentos empacados por conveniencia, busca aquellos que contienen más gramos de fibra que de azúcar.
Ejercitarte diariamente
La salud de tu sistema digestivo depende mucho más de lo que uno simplemente come. Los diferentes factores que conforman el estilo de vida, como, por ejemplo, el ejercicio físico, también juegan un papel importante. Establece un horario diario para actividad metódica y regular, y busca ejercicios que te resulten agradables. Encuentra un equilibrio en los diversos ejercicios para que no solo funcionen para el sistema cardiovascular, sino que también desafíen la mayoría de los músculos de tu cuerpo de forma regular. Las opciones pueden incluir: natación, yoga, pilates o levantamiento de pesas.
Evita los alimentos procesados y rápidos
Los alimentos procesados y refinados son tóxicos para tu entorno digestivo. Identificar estos productos "similares a los alimentos" en tu dieta y encontrar alternativas naturales y caseras, te colocará en el camino hacia el verdadero bienestar. Cuando tengas prisa y poco tiempo para escoger qué comer, busca lo más natural o “saludable” en un restaurante de comida rápida. También puedes encontrar "conveniencia saludable" a través de huevos duros, salmón rojo ahumado o enlatado, vegetales o frutas cortadas y algunas nueces crudas.
Evita ciertos fármacos que producen estreñimiento
La función regular del intestino es esencial para eliminar las sustancias potencialmente dañinas de tu metabolismo. Asegúrate de limitar o evitar el uso de drogas que producen estreñimiento tanto como te sea posible. Los principales culpables son los analgésicos, especialmente los opiáceos como la morfina, la codeína, la hidrocodona y la oxicodona. Encontrar alternativas para tratar el dolor, incluida la terapia con hierbas, la acupuntura, el ejercicio y la meditación, puede ayudar a reducir la necesidad de usar estos medicamentos que afectan el tránsito intestinal.

Comentarios
Publicar un comentario