EL CÁNCER... UNA ENFERMEDAD CURABLE
Hoy quiero hacerles saber que a menudo tengo la oportunidad de ver pacientes con el diagnóstico de cáncer. Vienen con la esperanza de recibir ayuda en forma de tratamiento, así como de apoyo y orientación. A continuación, y de forma bastante sencilla, les compartiré las respuestas que suelo brindarles ante sus legítimas inquietudes.
¿Cuál es la causa del cáncer?
De acuerdo a lo que ya sabemos, la enfermedad conocida como cáncer es el resultado de una alteración en las células, transmitida a las células hijas, que se manifiesta por un crecimiento incontrolado de éstas, de forma que invade tejidos vecinos y que pueden propagarse a distancia (metástasis), produciendo graves complicaciones al paciente.
¿Cuál es el tratamiento del cáncer?
Aunque no siempre el paciente está preparado para saber que padece un cáncer, es bueno tener en cuenta que los mejores resultados se obtienen cuando la persona afectada conoce su problema y participa con el profesional en su tratamiento. Claro que, esta colaboración tan útil y necesaria precisa un tratamiento que vaya más allá del tumor, ya que la curación no se puede reducir exclusivamente a la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia. Recordemos que no estamos delante de un cáncer, sino de una persona que, a través de distintos y variados procesos físicos, químicos y mentales, ha llegado a desarrollar una enfermedad. Si simplemente extirpamos la manifestación orgánica (tumor), el individuo sigue quedando a merced de la misma situación patológica, pero sin ese tumor que, no obstante, puede volver a aparecer en cualquier momento. Además, la sensación de desorientación y abandono que sufre el paciente al salir del hospital necesita de un apoyo y atención especial, si lo que queremos es acercarlo a la salud. La enfermedad oncológica es la posibilidad de replantearse la vida de nuevo, de tomar la responsabilidad de la propia salud y de adquirir hábitos que promuevan la mejora de nuestra calidad de vida.
Objetivos del tratamiento
En primer lugar hay que intentar controlar el proceso oncológico con los recursos terapéuticos que estén a nuestro alcance, convencionales o no, y que generen los menores efectos secundarios posible.
En segundo lugar se deben tratar los efectos secundarios derivados de la toxicidad de tratamientos como la quimioterapia.
Recuperar el estado general del paciente y aumentar su calidad de vida a todos los niveles, tanto físico, como psíquico-mental y espiritual, es el tercer objetivo.
Cuando no sea posible lo anterior, debemos plantearnos el tratamiento paliativo que tenga en cuenta al paciente y su entorno familiar: tratamiento del dolor y otros síntomas derivados del tumor, disminución de la cantidad de fármacos que ingiere, soporte psicológico y rehabilitación física.
Por último, es necesario apoyar y acompañar al paciente y a su familia en el proceso terminal de la enfermedad cuando éste sea el caso.
Recursos terapéuticos
El tratamiento del cáncer debe ser pluridisciplinar e integral, contemplando las distintas áreas del ser humano. En mi opinión es erróneo enfocar la terapia únicamente desde el punto de vista emocional, relacionando la enfermedad sólo con conflictos personales, así como tratar simplemente el problema orgánico, lo que suele ocurrir en los grandes hospitales de nuestro sistema sanitario.
La cirugía, la quimioterapia y la radioterapia son recursos útiles si los adecuamos a cada caso, considerando las características del tumor, su extensión y el estado del enfermo. La extirpación quirúrgica de un cáncer de mama, por ejemplo, ha salvado muchas vidas al equilibrar las fuerzas entre el proceso expansivo del tumor y el sistema inmunológico o defensivo de la paciente. Sin embargo, la quimioterapia o la radioterapia, imprescindibles en muchos casos, son muy discutibles como prevención o paliación, debido a sus efectos inmunosupresores.
Para tratar la toxicidad gastrointestinal (náuseas, vómitos, diarreas) y hematológica (anemia, disminución del número de glóbulos blancos y plaquetas) de la medicina convencional, promover la reparación celular en órganos afectados (hígado, médula ósea, riñón, etc.) y estimular el sistema inmunitario, podemos utilizar recursos de la medicina no convencional, como preparados biológicos a base de muérdago (Viscum album), productos homeopáticos y remedios de la medicina tradicional china o de la medicina naturista.
RESUMEN:
Dieta y tabaco, los mayores factores cancerígenos.
Las causas del cáncer son las sustancias y circunstancias que hacen que una célula sana vea modificado su entorno hasta el punto de sufrir alteraciones en los cromosomas de su núcleo, que afectan a los genes responsables del crecimiento, la diferenciación y la reparación celular (oncogenes).
Epidemiológicamente se sabe que al menos el 70% de estas alteraciones tienen que ver con factores relacionados con hábitos del paciente: un 30 a 40% con la dieta, un 30% con el tabaco, un 3% con el alcohol, y un 2% con el sol tomado de forma excesiva. Existe una vertiente emocional en el origen del cáncer que todavía no está suficientemente estudiada en la oncología tradicional. Estos nos llevan a decir que el cáncer es una patología que, atendiendo a sus causas, puede ser evitable, en buena medida, sin recurrir a grandes inversiones o recursos sanitarios.

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