MIS TIPS PARA UNA VIDA EXTRAORDINARIA


Es curioso como los pequeños problemas pueden frustrarnos tanto. Nuestras expectativas pueden causarnos gran sufrimiento que podríamos disminuir siendo flexibles. Esto no significa dejar de tener expectativas, sino entender que la realidad puede no cumplirlas.

Para lograrlo hay que poner atención a nuestras reacciones, pensar en ellas y hacer la elección de ser flexible.

PIENSA Y VIVE A COLOR
Quizá tienes un amigo infeliz con su trabajo que ha concluido que sólo tiene dos opciones: renunciar o aguantarse. Muchas veces en la vida reducimos las decisiones importantes a dos opciones. Es muy fácil quedarse en uno de dos extremos y ver las cosas como bueno-malo, correcto-incorrecto, blanco-negro, Este tipo de pensamiento no sólo reduce nuestras opciones, sino que nos vuelve intolerantes: si yo estoy bien ellos están mal ya sea en opiniones sobre elecciones, el derecho al aborto, pena de muerte, derechos lésbico-gays, etc.
Siempre hay más de dos lados. Piensa a color. Sé abierto a aquellos diferentes a ti, de otra manera te estarás perdiendo buena parte del mundo.

TEN UNA VIDA CREATIVA
Muchos relacionamos la creatividad con los artistas, pero la creatividad se aplica a todas las esferas de la vida, desde ir de compras a relacionarnos con los amigos. Una persona creativa ve las situaciones ordinarias de manera única, creando posibilidades donde no parecía no haberlas y actuando más allá de lo esperado. La gente no nace siendo creativa, requiere práctica. Explora esta capacidad en cualquier situación que encuentres, como:
Planear una fiesta
Encontrar un modo de tomar unas mini vacaciones
Reducir los recursos usados en tu trabajo
Crear tu propio juego de mesa
Inventar una oración si es que eres una persona religiosa
Demostrar tu amor a tus seres queridos
Diseñar una estrategia para hacer tus compras a pie o en transporte público.

CONQUISTA TUS MIEDOS
¿Alguna vez has pensado a qué le temes? No el tipo de miedos como volar, las alturas o las arañas, sino los pequeños miedos que te afectan diario. ¿Cuántas veces te impediste hacer algo sólo por el temor a fallar? Cosas como cantar en público, tomar clases de baile, saludar a los vecinos, levantar una denuncia… cualquiera que imagines, hay alguien con miedo de ello.
El miedo o la vergüenza evitan que tengamos vidas extraordinarias. Nos limitan manteniéndonos lejos de nuestro potencial. Generalmente una vez que enfrentas un miedo, te das cuenta que no había nada de que temer. El crecimiento personal y la plenitud requiere riesgo, así que termina de una vez con temores como:
No soy lo suficientemente bueno
No le caigo bien a la gente
Ellos pensarán que soy … (estúpido, aburrido, no preparado)
No soy bueno hablando en público
A la gente no le gusta mi… (trabajo, propuesta, ideas)
El/ella no me encontrará atractivo
Me gustaría tratar, pero no lo podré.

DESACELERA Y VIVE EL MOMENTO
A veces vamos a la carrera haciendo tantas cosas en el día que no tenemos tiempo de experimentar nuestra vida. Desacelerar y hacer menos puede ser un paso para la plenitud.
ESTAR PRESENTE: Haz una cosa a la vez, no te preocupes por el futuro o el pasado. Experimenta plenamente tu presente y harás mejor cualquier cosa que estés haciendo.
APRENDE A DECIR NO: No te comprometas a hacer cosas para las que no tienes la disposición o el tiempo necesario. No temas decepcionar a la gente ni inventes excusas, sólo di no y dedica tiempo a las actividades que valoras más.

POSEE MENOS COSAS

Más que darnos felicidad, las cosas a veces nos dan pesares. Tenemos que mantenerlas, arreglarlas, asegurarlas, lavarlas, desempolvarlas, preocuparnos de que se las roben o se vuelvan obsoletas. Ten lo suficiente para una vida simple, así pensarás menos en lo que posees, podrás centrar tu atención en ti y dedicar tiempo a tu desarrollo personal.

TRATA A LOS OTROS COMO PERSONAS
¿Alguna vez has tenido la oportunidad de hablar con el cajero del super o con la persona que se encarga de la limpieza en tu trabajo? Es increíble como muchas veces tratamos a la gente como objetos, como la persona de adelante en la fila se convierte en un obstáculo para llegar a la ventanilla. Tú puedes contrarrestar estas actitudes al sonreír o hablar a las personas con las que generalmente no te comunicas. Quizá una simple sonrisa de tu parte pueda hacer que alguien deje de tener un “mal día”.

SÉ EL CAMBIO QUE QUIERES VER EN EL MUNDO
Muchos de nosotros imaginamos un mundo más pacífico y justo. Tal vez tú quieres que la gente sea más amable, que acabe el machismo o que los niños tengan mejor educación. Entonces realmente tú puedes ser una fuente de cambio al vivir como un ciudadano(a) del mundo que quieres ver. Tu poderoso ejemplo creará cambio en otros, ya lo verás.

VIVE APASIONADAMENTE
La gente que vive con pasión parece que tiene un brillo especial. Muchas veces nos preocupamos de fracasar o de lo que los otros van a pensar. Una persona apasionada supera esto y una vez que toma una decisión la vive plenamente. Si falla, ve el aprendizaje que puede tomar en lugar de quedarse con miedo sobre volver a fracasar.
Pero vivir apasionadamente también significa dedicarnos a ideales que nos apasionan. Cualquier cosa que decidas (y quizá vaya a cambiar con el tiempo) conviértela en la razón por la que te levantas por la mañana. Sabrás que estás viviendo así porque te sentirás verdaderamente vivo.

EXPANDE TU CÍRCULO DE COMPASIÓN
¿Sabías que 6 millones de niños mueren cada año de hambre y que 17 a 70 millones de animales mueren cada año para pruebas innecesarias de medicamentos y otros productos?
Es normal que nos sintamos preocupados sobre las cosas que le ocurren a nuestros familiares, amigos o incluso mascotas, pero pocas veces lo hacemos por seres que están al otro lado del mundo o que nunca les hemos hablado.
Al ampliar nuestro círculo de compasión nos volveremos más empáticos y será más fácil que podamos hacer algo al respecto. Los eventos trágicos dejarán de ser sólo noticias en la tele, sino oportunidades de reflexión o acción. Si desarrollas compasión por las mujeres atrapadas quizá apoyarás las asociaciones de mujeres en tu ciudad, si tienes compasión por las víctimas de un desastre natural quizá te interese contribuir enviando comida.
Recuerda, la compasión no es tener lástima, sino compartir la pasión, los sentimientos de las otras personas.

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