MIS TIPS PARA EL BIENESTAR FÍSICO
¿Cuánto tiempo al día te ejercitas? ¿Cuánto tiempo al día pasas sentado, viendo TV o en un escritorio? Los resultados de un estilo de vida sedentario son:
Mayor riesgo de cáncer.
Mayor riesgo de ataque cardiaco.
Mayor riesgo de diabetes no insulino-dependiente.
Menor resistencia y fuerza.
Tendencia a la obesidad.
La Asociación Médica Americana recomienda ejercitar tus grupos musculares grandes de 30 a 60 minutos al día, de 3 a 6 veces a la semana. Si no es posible esto, por lo menos intenta 20 minutos 3 veces por semana. Los ejercicios aeróbicos son vitales para tu salud. Incrementan nuestra capacidad cardíaca, pulmonar y circulatoria. Algunos ejercicios aeróbicos son caminar, trotar, bicicleta, baile aeróbico y subir escaleras. Para hacer ejercicio continuamente:
Encuentra un compañero(a). Así es más divertido y se apoyan mutuamente para no abandonar.
No te peses. Tus variaciones de peso no miden tu compromiso con el ejercicio y un número no puede decirte tu bienestar. Además muchas veces las básculas desaniman a la gente.
Escribe un diario de ejercicios. Lleva anotaciones de cuánto peso levantas, qué tan lejos caminas o cualquier cosa que hagas. Esto monitorea tu progreso, motivándote a seguir.
Haz del ejercicio una prioridad. Ponlo en tu agenda y conviértelo en un hábito como lavarte los dientes. Incluso aquellos días con mucho trabajo esfuérzate por hacerlo. Te hará descansar mejor.
Conviértelo en entretenimiento. Escucha música o un audiolibro mientras te ejercitas. Si lo haces en casa, mueve la tele para verla, pero que no interrumpa tu rutina.
DUERME SUFICIENTE
Una persona promedio necesita 8 horas de sueño al día, pero con frecuencia no se tienen completas. La falta de sueño nos hace funcionar por debajo de nuestro rendimiento. Trata de dormir lo necesario para sentirte alerta todo el día siguiente.
COME SALUDABLEMENTE
Con las prisas es fácil caer en la trampa de la comida preparada en lugar de hacer una comida nutritiva. Recuerda que nuestro cuerpo es nuestro mayor recurso y contaminarlo a largo plazo con una mala alimentación es un gran error. Unos consejos para una buena dieta son:
Reemplaza las botanas y golosinas como papitas, dulces, helado con alimentos como verdura cruda, fruta fresca o una mezcla de pasas y nueces.
Reemplaza el café y refrescos por jugo de frutas y agua.
Come más frutas y verduras. Las frutas proveen vitamina C, que ayuda a prevenir enfermedades cardiacas, ciertos cánceres, reducir el estrés y mejorar nuestro sistema inmunológico.
Come variado, reduce las azúcares, come cereales integrales, evita los alimentos con alto contenido de grasa y aléjate lo posible de la sal.
LA NO TAN IDEAL IMAGEN CORPORAL
Las sociedades crean cuerpos ideales según las época en las que pocos de nosotros podemos encajar: actualmente estos estereotipos corresponden a la mujer increíblemente delgada y el hombre musculoso. Las compañías usan la publicidad para hacernos sentir feos y entonces decidamos comprar sus productos para conseguir belleza. Mucha gente, especialmente mujeres jóvenes, dejan de comer en un esfuerzo por alcanzar la imagen perfecta establecida por la sociedad y los medios. Recuerda que nosotros fabricamos ideales, pero que no son necesariamente lo mejor. Mientras tu estés sano, trata de estar satisfecho con tu cuerpo.
LLEVA UN DIARIO
Una de las mejores formas de reflexionar es llevar un diario. Escribe o dibuja lo que te pase por la mente. Olvida la idea preconcebida de que un diario es un libro especial donde la gente pone pensamientos profundos cada día. Un diario puede ser lo que tú quieras y escribirlo cuando quieras.
MEDITA
La meditación nos permite poner atención al presente. Es relajante, rejuvenecedora y equilibrada, no es una cosa extraña practicada por gente que quiere escapar de su mundo. Aunque no existe una receta para esto, los principios generales son:
Lugar. Escoge un área o cuarto donde te sientas confortable al estar sentado y donde no haya mucha actividad a tu alrededor.
Quietud. Hazlo en un lugar callado, donde nada pueda interrumpirte.
Respiración. Concéntrate en tu respiración. Pon tu boca apenas abierta, respira por tu nariz lentamente, retén el aire por un segundo o dos y después déjalo salir lentamente por tu boca.
Concentración. A algunas personas les gusta concentrarse en un pensamiento particular o imagen como el Amor, Dios o el silencio. Otros repiten una frase significativa en su cabeza.
Vaciar la mente. Aunque parezca imposible liberar tu mente de cualquier pensamiento, con la práctica puede llegar a lograrse. Deja que tus pensamientos vengan y vayan como gusten. Siempre vuelve a concentrarte en tu mantra o respiración.
Puedes hacer esto por breves momentos en el trabajo, cerrando tus ojos y respirando tranquilamente.
SAL DE TU ZONA DE CONFORT
A la mayoría de nosotros nos gusta sentirnos cómodos, seguros y en control. Sin embargo, raras veces el confort crea crecimiento personal, plenitud o un mundo mejor. Es en las épocas incómodas en las que crecemos más y las turbulencias a menudo crean cambios sociales.
¿Qué te pone incómodo? ¿Adolescentes? ¿Gente enferma? ¿Colonias pobres? ¿Machismo? A menudo nuestra incomodidad es la señal de que algo no funciona. Visita un lugar al que normalmente tendrías miedo de ir, toma una clase de algo que te pone nervioso, haz voluntariado con poblaciones con quienes no te sientes a gusto. Hacer esto te hará crecer como persona.
EXAMINA TUS ESTEREOTIPOS
Aunque nos gusta creer que somos completamente abiertos frente a otros, nuestra sociedad nos enseña a pensar con estereotipos. Pensamos cuadriculadamente de hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, gays, lesbianas, extranjeros, indígenas, clase alta, clase baja, etc.
Aceptar que tenemos estereotipos es crucial para hacer un mundo más tolerante donde las personas de distintos entornos se sientan seguras y valoradas. Recuerda que es lo que piensas al oír naco, fresa, ranchero, de escuela oficial, de colegio, etcétera. Reconocerlos es el primer paso para derribarlos.
RECONÉCTATE CON LA NATURALEZA
Somos parte de un planeta viviente que sostiene nuestros cuerpos y nutre nuestros espíritus. La mayoría de nosotros se siente conectado a la naturaleza en cierto grado. Pero apreciar la naturaleza es más que ir a jugar en ella, es crear un modo profundo de reconectarse con los espacios naturales. Algunas sugerencias son:
Sentarnos en el patio o un parque cercano unos 15 minutos cada tarde y escuchar los sonidos que te rodean.
Hacer más paseos.
Conectarnos con un árbol.
Encontrar un lugar tranquilo en un parque o afuera de la ciudad y meditar.
Apreciar la vida que te rodea. Cómo interactuamos cada uno de los seres vivientes.
RECONSIDERA TUS PRIORIDADES
Haz una lista de tus prioridades en la vida y compárala con una lista de en qué inviertes tu tiempo. Quizá descubras que gastas muy poco tiempo en tus prioridades más altas. Piensa en enfocar tus energías en lo que valoras más para darle más atención a l que merece más (tal vez mejorar tus relaciones, educar a tus hijos, leer, ejercitarse, tomar clases).
ESCRIBE TU MISIÓN
¿Si alguien te preguntará para qué vives, qué le dirías? Escribir tu misión puede ser una gran manera para reflexionar quién eres y qué te gustaría ser.
Haz una lista de tus valores más profundos.
Pregúntate si estos valores encajan bien juntos.
Escribe un texto que conjugue tu ser, tus metas y tus valores fundamentales. Trata de ponerlo en una página.
Pégalo en un lugar donde puedas verlo seguido y actualízalo si es que tu forma de ver el mundo cambia o tienes nuevos valores.

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